miércoles, 17 de octubre de 2012

Una reflexión sobe el teatro y el video en internet

El pasado 29 de Mayo de 2012 la compañía española Rakatá Fundación Siglo de Oro se convirtió en la primera compañía española en representar en el emblemático teatro Shakespeare Globe de Londres.

La obra que representaron, el Enrique VIII de Shakespeare, protagonizada por Fernando Gil en el papel de Enrique VIII y Elena González en el papel de Catalina de Aragón, estaba dirigida por mi hermano Ernesto.

Como es fácil imaginar se trataba de un momento muy especial para mi familia, pero lamentablemente mi padre enfermó unos días antes y no pudo venir a Londres para asistir a la representación. Además de mis padres, fueron muchos los familiares y amigos que no podían asistir a la representación pero que les habría encantado haberla visto, y seguro que lo mismo le pasaba a todos los miembros del elenco.

Recuerdo que en aquellos días me preguntaba por qué el Globe no emitía la representación en directo por internet. Para mi tenía todo el sentido. Cuando estás gestionando un evento que es único, donde la audiencia presente es necesariamente limitada, tiene todo el sentido retransmitirla en directo para así ganar en audiencia. Es lo que hacen, por ejemplo, todos los deportes mayoritarios.

Esta claro que el video no puede transmitir el encanto del teatro, y mucho menos en un espacio tan especial como el Globe, donde la cercanía entre actores y público crea un ambiente mágico. Y está claro también que el teatro no tiene el tirón del fútbol o la fórmula uno. Pero lo que ha cambiado en los últimos años (aunque a lo mejor debería decir meses) es el coste de emisión de un evento en directo en internet, que, de manera efectiva, se ha reducido a cero. Y eso, como siempre que una tecnología aproxima su coste a cero, crea un montón de nuevas oportunidades.

Si yo gestionase un teatro o una compañía teatral no tendría ninguna duda en asegurarme de que todas mis representaciones fuesen grabadas en video, retransmitidas en tiempo real en internet y luego puestas a disposición en video bajo demanda (YouTube, Vimeo, etc). Existe una posibilidad de obtener ingresos extra (cobrando por ver el evento en directo, publicidad en los videos bajo demanda, etc) pero esa no sería mi motivación principal, al menos no al principio. Para mi el mayor beneficio vendría del incremento de audiencia; porque automáticamente tu audiencia pasaría a ser mundial y eso añade una nueva dimensión al teatro.

Recuerdo que, después del gran éxito de las representaciones en Londres, mi hermano me contaba que con la situación de crisis que hay en España no encontraban teatro para estrenar la obra en Madrid. Recuerdo que su interés, y seguramente el de los actores y el de la compañía misma, por representar en Madrid no era tanto por el dinero que podrían ganar en esas representaciones sino por el deseo de ser vistos. Los artistas quieren que el arte que crean sea visto (o leído, o escuchado), no sólo porque así puede ser apreciado su arte, también porque saben que esa es la mejor forma de que les salgan nuevos trabajos. Incorporar el video en internet al mundo del teatro es una forma de conseguir que te vea el mayor número posible de personas. En mi opinión es una gran oportunidad para el teatro que a la vista del canal de YouTube del Shakespeare Globe está todavía por explorar y explotar.

Al final la obra se representó un mes en los Teatros del Canal de Madrid, pero seguramente tu no has tenido ocasión de verla. Pero ahora, gracias a la iniciativa thespace.org la representación del día 30 está disponible en internet. 

El video es de calidad perfecta para verlo en pantalla grande, la obra engancha y los actores, sobre todo Elena en el papel de Catalina de Aragón, están inmensos. Os dejo con algunas de las críticas que se han hecho a la obra y os invito a que os acomodéis en vuestro asiento y os dispongáis a disfrutar de la magia dos horas de teatro a través de internet. 

The Guardian: De las 37 interpretaciones internacionales de Shakespeare en el festival Globe to Globe, esta versión de Enrique VIII de la compañía madrileña Rakatá es una de las más resonantes.

The Arts Desk: No pude evitar fijarme en un twit de uno de los altos cargos del Globe señalando que la ovación del miércoles [la representación que recoge el video] para esta compañía había sido "la más sonora y larga ovación en un festival no falto de ovaciones sonoras y largas". Yo vi la representación anterior pero no estoy de manera alguna sorprendido.


A cuidarse
Javier Arias González