domingo, 30 de enero de 2011

Utilizando internet para dar valor a tus clientes


Si esta entrada fuera un tweet sería: "Si a tus clientes les interesa que se sepa que son clientes tuyos usa internet (con su permiso) y publica al mundo quienes son tus clientes". Lo que viene a continuación es cómo he llegado a esa reflexión.

Hace unos meses hice el programa online "Mejore su capacidad de Negociación" del Instituto de Empresa. Esta semana pasada me ha llegado por correo diploma/certificado que acredita mi asistencia.

Al ir a guardarlo en el cajón junto a mi colección de títulos y diplomas me vino a la cabeza la siguiente reflexión.

¿En vez de un diploma no habría sido mejor para todos haber usado internet?

Me explico. Según la RAE un diploma/certificado es un "Título o credencial que expide una corporación, una facultad, una sociedad literaria, etc., para acreditar un grado académico, una prerrogativa, un premio". Es decir el objetivo de este diploma/certificado es acreditar ante el mundo que Javier Arias González ha hecho en el Instituto de Empresa un programa que ha mejorado sus capacidades de negociación.

¿No sería mejor que el Instituto de Empresa lo hiciese usando internet?. ¿Por qué no tiene el centro de negociación del Instituto de Empresa una página donde figuren todos los que tienen ese certificado y se detalle el valor del programa? ¿No podría crear el Instituto de Empresa un grupo en LinkedIn, Xing o incluso Facebook al que sólo puedan pertenecer los que tienen ese certificado pero que cualquiera pueda consultar quien figura en ese grupo? ¿Por qué no hay en internet una referencia a quienes han hecho ese curso? ¿Por qué no hay en internet ninguna referencia al temario o tan siguiera una descripción del curso?

Se trataría, en definitiva, de que el Instituto de Empresa usase internet no sólo para acreditar quien tiene un determinado diploma, título o certificado sino que además pusiese sus recursos para hacerlo público en internet (obviamente siempre con el consentimiento de los afectados).

De esta manera el Instituto de Empresa los cursos y programas del Instituto de Empresa tendrían un valor añadido para sus clientes. Estos no sólo estarían recibiendo conocimientos, networking y los valores tradicionalmente asociados a una escuela de negocio sino que además recibirían reconocimiento y repercusión en internet.

En mi reflexión he resaltado el "todos" porque algo así no sólo añadiría valor a los clientes del Instituto de Empresa. Añadiría también valor a todos aquellos que esté interesado en encontrar cursos de negociación y/o a quienes los han cursado. Empresas, headhunters y futuros alumnos apreciarían ese valor. Por último el Instituto de Empresa se estaría haciendo un favor a si mismo; tanto sus clientes como sus futuros clientes estarían recibiendo un mejor servicio y eso siempre acaba siendo bueno.

Lección de estrategia en internet que me anoto:

"Si a tus clientes les interesa que se sepa que son clientes tuyos usa internet (con su permiso) y publica al mundo quienes son tus clientes"

A cuidarse
Javier Arias González

jueves, 27 de enero de 2011

Una opción para los pequeños libreros

La America Bookseller Association (ABA) es la asociación de libreros de Estados Unidos.

La ABA ofrece a sus asociados la plataforma IndieCommerce que les permite vender libros por internet.

Google y la ABA llegan a un acuerdo por el cual la plataforma IndieCommerce podrá vender los libros electrónicos de Google, los Google eBooks.

Gracias a este acuerdo los pequeños libreros no sólo pueden vender libros de papel sino que también pueden ofrecer a sus clientes un catálogo de millones de libros electrónicos.

Un par de librerías toman la iniciativa y empiezan a poner códigos QR junto a sus libros para permitir a sus clientes escanear esos códigos y llegado el caso comprar la versión digital de los libros.


Al contrario que el caso del zapatero francés, estos libreros no ponen un cartel pidiendo que se abstengan de visitar su librería aquellas personas que tengan la intención de "probar" un libro para luego comprarlo en internet, estos libreros se están adaptando y tratan de aprovechar el tráfico en su tienda en su beneficio.

Yo apuesto por los libreros.

A cuidarse
Javier Arias González

martes, 25 de enero de 2011

¿Quien tendrá los datos de tu tarjeta de crédito?

Tener la información de las tarjetas de crédito de muchos usuarios es una ventaja competitiva en el mundo de internet.

De sobra es conocido la desconfianza y pereza de los usuarios a la hora de tener que dar la información sobre su tarjeta de crédito en internet. Sobre esa desconfianza y pereza se sustentan servicios como Paypal o Google Checkout. Estos servicios te permiten introducir los datos de tu tarjetas una sola vez en un servicio "de confianza" y luego te facilitan la posibilidad de comprar por internet eliminando o mitigando algunos de sus inconvenientes.

Hoy he leido una noticia relevante en este espacio: Se confirma que Facebook hará Facebook Credits la plataforma de pago obligatoria para juegos en su portal a partir de 1 de Julio de 2011 (noticia en Techcrunch).

Mi interpretación de esta obligatoriedad es que se trata de un intento de "promocionar" el servicio de Facebook Credits entre los usuarios de Facebook precisamente para conseguir la información de las tarjetas de crédito de cuantos más usuarios mejor.

Una vez tienes la información de tarjetas de crédito de tus usuarios puedes ofrecer el servicio a terceros de permitir el pago con Facebook Credits. Facebook entraría a participar de las transacciones comerciales no sólo en su portal sino en todo internet. Justamente el servicio que ofrecen Paypal o Google Checkout.

Tener la información de las tarjetas de crédito de muchos usuarios es una ventaja competitiva en el mundo de internet. Facebook tiene más de 500 millones de usuarios y hace un movimiento para conseguir la información de las tarjetas de crédito de muchos de esos usuarios. PaypalGoogle Checkout y servicios similares deben prepararse para un nuevo y potente competidor.


A cuidarse
Javier Arias González

viernes, 21 de enero de 2011

Microcréditos - Mi experiencia con Kiva

Hace unos meses en la entrada Hacer donativos contaba en este blog mi "sorpresa cultural" con la costumbre de hacer donativos relacionados con eventos de mis compañeros anglosajones.

En esa entrada contaba que en una de estas iniciativas había donado 25 dólares en la página de microcréditos Kiva. Mi amigo Txerra me pedía en un comentario que contase mi experiencia con este servicio. Bien, esta ha sido mi experiencia.

El 7 de Noviembre de 2009 me registré en la página y busqué una iniciativa en la que colaborar con mis 25 dólares. Encontre un caso una mujer que me interesó y decidí aportar mi participación al crédito que ella pedía (975 dólares).

En este caso 34 personas decidieron participar en el crédito. 20 de estados unidos, 8 canadienses, un alemán, un noruego, un japonés, un ingles, uno de nacionalidad desconocida y un español.

En Enero de 2010 recibí el primer mail anunciándome que me habían sido devueltos unos 2 dólares. Y así cada mes hasta Enero de 2011 en el que el mail me avisaba de que el total del crédito había sido devuelto.

Ahora tengo 25 dólares en mi cuenta de Kiva y puedo donar ese dinero a Kiva, regalarlo a alguien,  recuperarlo en mi cuenta paypal o participar en otro microcrédito. Pero como la experiecia ha sido positiva me he decantado por la última opción.

Curiosamente acabo de leer este artículo relacionado en el blog de La Aldea Irreductible: Me apunto a Kiva, un proyecto brillante.

A cuidarse
Javier Arias González

viernes, 14 de enero de 2011

El pataleo de los pequeños comerciantes

En twitpic se ha visto esta foto de un anuncio a la puerta de una tienda de zapatos en Francia:


Aparentemente (mi traducción al castellano de la traducción al inglés que me pasó un compañero) lo que dice es:
"Nuestros zapatos están a disposición sólo para los clientes reales, no somos el probador de internet. Los que prefieren dar su dinero a websites en vez de hacer trabajar sus tiendas de proximidad, asumid vuestra elección hasta el final. En lugar de poner vuestros pies en nuestros modelos de exposición para conocer la talla, pregunta a tu amigo el ratón y pruebate tu disco duro"
No lo tienen fácil los pequeños comercios ante el empuje de internet, precisamente la experiencia de Zappos prueba que se pueden vender por internet productos que necesitamos probarnos, pero no creo que lo más eficaz sea este pataleo. Yo me quedo con uno de los comentarios a la imagen (aqui en francés y aqui en castellano traducidos por Google Translate): "Las especies que sobreviven no son las especies más fuertes ni los más inteligentes, sino los más que mejor se adaptan a los cambios.".

En vez de poner un cartel para ahuyentar a aquellos clientes que vienen sólo a probar zapatos para luego comprarlos por internet ¿por qué no pones un cartel animando a los que quieren comprar zapatos por internet a que se pasen a probarlos por tu tienda?. Asegúrate de que tienes wifi gratis en tu local, de que pueden hacer el pedido desde tu tienda, ofréceles incluso tu tienda para recibir el paquete y que se pasen por ella a recogerlo. Por supuesto anímales a hacer check-in en Foursquare, Google Places, Facebook Places y en lo que sea places. Anímales a compartir fotos geolocalizadas de los zapatos, a que tengan una video conferencia con su madre para para preguntarles

Céntrate en definitiva en traer tráfico de compradores de zapatos a tu tienda. Que no te preocupe que no siempre te compren a ti, muy mal se te tiene que dar para que no encuentres la forma de ganar dinero de todas esas personas que están dispuestas a gastar dinero en algo sobre lo que tu sabes y que visitan una y otra vez tu tienda. Puedes vender zapatos exclusivos que no se puedan encontrar en internet, complementos, cobrar por los cafés, aprovechar la compra impulsiva, hacer matching del precio, ganar conocimiento...

En definitiva no te "enfurruñes" y piensa como puedes adaptarte.

Update 12/7/2012
Un artículo interesante en esta línea Is the future of retail showrooming?

A cuidarse
Javier Arias González

Google Translate Conversation Mode


Antes de ayer Google presentó la versión 2.0 de la aplicación Google Translate para teléfonos Android (A new look for Google Translate for Android).

En esta nueva versión se ha incluido una nueva funcionalidad que a pesar de estar en versión Alpha me parece muy interesante, el modo conversación. La mejor forma de entender que es el modo conversación es ver una demostración:





Cuando algún amigo o familiar viene a visitarnos desde España en el paquete de bienvenida va incluido un teléfono HTC Magic y ya me he asegurado de que tiene instalado este programa. Cuando vengan a visitarme mis padres va a ser lo primero que les enseñe a manejar. Es una versión Alpha, no es perfecto, pero es suficientemente bueno para ser de ayuda en un momento dado.

Actualización - Vídeo de Cuatro con una demostración en castellano


Referencia personal - De las entrevistas relacionadas con el lanzamiento se que me han mencionado en:
A cuidarse
Javier Arias González

¿Puede Europa ser salvada?

Me ha gustado mucho el artículo (en inglés) Can Europe be saved? publicado por el New York Times en el que Paul Krugman, premio nobel de economía 2008, analiza la crisis que estamos viviendo en Europa y las posibles salidas a la misma.

Se queda uno acongojado al verse confirmados sus temores sobre lo mucho que le va a costar a España salir de la crisis.

La referencia del artículo me ha llegado de esta entrada de Luis Garicano en el blog, altamente recomendable si te interesa la economía, Nada es Gratis.

A cuidarse
Javier Arias González

miércoles, 12 de enero de 2011

El efecto lago Wobegon - The Lake Wobegon effect

Hoy, entre otras cosas, he aprendido esto:
The Lake Wobegon effect, where all or nearly all of a group claim to be above average, has been observed among drivers, CEOs, stock market analysts, college students, parents, and state education officials, among others.

El efecto del lago Wobegon, donde todos o casi todos los miembros de un grupo se declaran superiores a la media, ha sido observado entre conductores, CEOs, analistas de bolsa, estudiantes, padres y funcionarios de educación entre otros.

A cuidarse
Javier Arias González