viernes, 26 de febrero de 2010

Una de Apple, sexo y teléfonos

Yo uso un ordenador en el que ni el fabricante del hardware, ni el fabricante del sistema operativo que ejecuta, controlan que programas me instalo. Es lo mismo que quiero para mi teléfono. Después de todo mi teléfono, por potencia y funcionalidad, es uno de mis ordenadores.

A cuidarse
Javier Arias González