sábado, 28 de febrero de 2009

Buscando citas antiguas

De repente me viene a la cabeza una cita que tenía en mi cuaderno de citas. Creo recordar que era una cita interesante para escribir una entrada en este blog sobre ella. Tengo dos opciones: levantarme e ir a por mi viejo cuaderno de citas y ponerme a buscarla o buscarla en internet. Sólo me acuerdo de que iba y de que acababa con algo así como "que siempre se pueda decir de ti que eres un hombre".

Como buen vago que soy me dedico por la segunda opción y busco en Google: "que siempre se pueda decir de ti que eres un hombre" y ¡bingo!

El primer enlace es un enlace de Google Books al libro El pensamiento hispanoamericano de José Gaos (la entrada en wikipedia me descubre que se trata de un filósofo Asturiano que murió exiliado en México en 1969) que contiene la cita íntegra en su página 567 (por cierto ¡Que gran producto es Google Books!):

"No te dejes vencer por nada extraño a tu espíritu; piensa, en medio de los accidentes de la vida, que tienes dentro de ti una fuerza madre, algo fuerte e indestructible, como un eje diamantino, alrededor del cual giran los hechos mezquinos que forman la trama del diario vivir; y sean cuales fueren los sucesos que sobre ti caigan, sean de los que llaman prósperos, o de los que llaman adversos, o de los que parecen envilecernos con su contacto, mantente de tal modo firme y erguido, que al menos se pueda decir siempre de ti que eres un hombre".

En mi memoria esta cita la tenía atribuida a un filósofo griego. Leyendo esa página del libro sólo podría ser Séneca. Pero ahora no me queda tan claro si la cita es de Séneca, de José Gaos o de Angel Ganivet.

Es curioso como funciona la memoria. Yo recordaba la parte de "sean de los que llaman prósperos, o de los que llaman adversos", lo de "o de los que parecen envilecernos con su contacto" no figuraba para nada en mi memoria, yo diría que en la versión de mi cuaderno de citas no esta esa frase, pero soy demasiado vago para levantarme y comprobarlo. 

Sea como sea siempre me ha atraído la idea de mantenerse "firme y erguido" independientemente de la naturaleza de los hechos que sobre ti caigan. Y aun hoy me siento atraido por esta llamada a un cierto estoicismo.

A cuidarse
Javier Arias González